18 Junio 2008
Empleabilidad
Autor: José Luis García under: General; Habilidades Gerenciales; Productividad .
En estos tiempos de principios de siglo y de milenio cuando se está viendo, con mayor claridad y crudeza, la necesidad de ser mejores individuos, se hace más relevante un tema que nos debe hacer reflexionar: la “empleabilidad”, la cual podemos definir como “la suma de todas las Habilidades, Actitudes, Conocimientos, Experiencias y Valores que poseemos y que ponemos al servicio de las organizaciones o instituciones donde laboramos o las ponemos a nuestro propio servicio cuando somos dueños de alguna empresa o negocio”.
Todos estos aspectos que cada persona posee le dan la posibilidad de ser empleable en cualquier trabajo y empresa en cualquier parte del mundo ya que le permiten ser eficazmente competitiva.
El mundo moderno demanda personas preparadas con talentos especiales para conducir tareas y actividades que son cada vez más exigentes y que deben realizarse con calidad, eficiencia y rapidez.
Los bienes y servicios que todas las personas y todas las organizaciones entregan a sus clientes deben satisfacer necesidades cada vez más cambiantes e impredecibles y todo esto sólo lo hacen personas que se mantienen empleables. Una persona que no se prepara constantemente con nuevos conocimientos, habilidades y experiencias, desgraciadamente está condenada a que otros mejor preparados ocupen el lugar que le corresponde.
Ahora bien, ¿de quién es la responsabilidad de prepararse? obviamente que cada uno de nosotros tenemos la obligación de ser más empleables cada día que pasa o lo que es lo mismo, cada uno de nosotros tenemos la responsabilidad de engrandecer los Talentos que Dios nos dio, los cuales en la mayoría de las personas son los mismos, pero como pasa en
Analicemos un poco más los componentes de
CONOCIMIENTOS:
Por más preparados que estemos nunca debemos ser tan soberbios como para decir que ya poseemos los conocimientos suficientes para hacer lo mejor en la vida. Siempre debemos conocer más sobre lo que existe en el mundo ya que cada día se acumula más y más conocimiento y basta decir que en los últimos cinco años se generó igual cantidad de conocimientos que la que generó la humanidad desde que inició la cultura escrita.
Los trabajos a desarrollar en las empresas, en los hogares y en todo lugar donde se desempeña el ser humano se deben hacer con mayor conocimiento y conciencia para poderlos hacer con calidad y eficiencia.
Cada uno de nosotros debemos ir identificando a cada momento los conocimientos que necesitamos adquirir ya sea por medio de educación formal en escuelas, por medio de educación en la familia o por medio de la autocapacitación a través de la tecnología de la información o del estudio de libros y cualquier otro medio que podamos usar.
HABILIDADES:
“Una habilidad es un conocimiento puesto en acción”.
Cada persona primero necesita conocimiento para entender lo que va a hacer y después debe practicar lo que está entendiendo y aprendiendo. Mientras más habilidades podamos desarrollar, más empleables somos en la vida.
Podemos hacer una sencilla clasificación de las habilidades en:
a). Técnicas, las cuales sirven para hacer mejor la tarea o trabajo que nos corresponde hacer ya sea como operario en un taller, como dueño de un pequeño negocio o como empleado en una dependencia del gobierno. Estas habilidades técnicas nos ayudan a manejar herramientas, equipos, maquinarias, computadoras.
b). Sociales, nos ayudan a manejar mejor nuestro intelecto y nuestras emociones para convivir mejor con la gente que nos rodea. Ejemplos de estas habilidades son: la habilidad para escuchar; para comunicar oralmente y por escrito, interactuar con personas, trabajar en equipo, manejar conflictos personales por mencionar solo algunos.
c). Administrativas, que nos ayudan a administrar los recursos que están bajo nuestro cuidado. Ejemplo de ellas son: analizar y resolver problemas, tomar decisiones, planear y controlar, entre otras cosas.
EXPERIENCIAS:
“Una experiencia es una habilidad puesta en acción repetidas veces y que ha sido mejorada con el tiempo”.
Una persona para ser empleable debe demostrar que posee conocimientos y habilidades y que las ha llevado a la práctica durante un tiempo determinado.
Cada uno de nosotros debemos recapacitar sobre la experiencia que poseemos; debemos hacer un recuento de todas las experiencias acumuladas y que nos sirven para dar un mejor servicio en cualquier actividad que hagamos. Ahora bien, si a la hora de recapitular nuestra vida vemos que no poseemos las experiencias adecuadas para ser empleables, debemos tener la humildad de aceptarlo y comenzar un plan de acción específico para adquirir primero los conocimientos y enseguida las habilidades que posteriormente se convertirán en experiencias.
Para realizar lo anterior, se requerirá de nosotros la disponibilidad y voluntad para aprender.
ACTITUDES:
La actitud es la disponibilidad para actuar mejor en la vida. Es la fuerza de voluntad que nos impulsa y que nos motiva y que nos mueve a hacer las cosas con calidad en beneficio de los que nos rodean.
Cada persona requiere una actitud adecuada para poder actuar mejor como estudiante, como padre o hijo de familia, como empleado o como dirigente de cualquier organización.
La actitud es lo que debe estar presente cuando adquirimos conocimientos, habilidades y experiencias. Sin una actitud adecuada no se dan los tres primeros componentes de la empleabilidad.
VALORES:
El último componente a analizar y que para muchos expertos en este campo, es el más importante, es el de los Valores o principios que cada persona muestra y practica a cada instante de su accionar en la vida.
La base de la empleabilidad humana son los valores fundamentales que cada individuo practica en la familia, en la sociedad, en la escuela y en las empresas donde desarrolla su capacidad productiva. Ejemplos de esos valores fundamentales son: el amor al prójimo, el servicio, el respeto, la integridad, el esfuerzo, el desarrollo, la cooperación, la justicia, la fidelidad y varios más y que debido a nuestra negligencia ya nos les hemos dado su debido lugar en nuestras vidas y ni siquiera creemos que “valen” algo.
A manera de conclusión podemos decir que para ser Empleables en la vida, nuestros valores humanos son la base ya que ellos nos dan los fundamentos para tener y practicar actitudes que favorecen la obtención de conocimientos, habilidades y experiencias y todo ello con un propósito fundamental que es el de crear un mundo más humanizado.
Cooperemos para hacer familias donde se inculque el desarrollo individual basado en valores y actitudes que faciliten posteriormente en las escuelas, institutos y universidades el aprendizaje y práctica de conocimientos y habilidades las cuales posteriormente se aplicarán en empresas que serán más productivas y donde se practique la verdadera justicia social en beneficio de nuestro país y del mundo entero.